Ahora en Cuilco

Marzo 22, 2009

Cuilco, Huehuetenango, 26 de agosto 2008

 

Todo preparado esperando la presencial.

 

Son las 8 y media, porque antes no hemos podido entrar al salón municipal, dado que quien tiene la llave (solicitada por nosotros desde las 7 con 30 minutos) no aparece.  “se fue a desayunar” -nos comenta alguien que ve nuestra aflicción-.

 

Con toda premura organizamos todo.  Pasan unos minutos, otros más

 

El salón es adecuado. Hay suficiente penumbra para proyectar los videos.  Probamos todo. Todo listo.  Ponemos un poco de música y comenzamos a dar anuncios para que la gente no se confunda.  Pasan unos minutos, otros más.  Las sillas están preparadas, expectantes. La refacción ha llegado ya y está esperando…

 

De pronto se ve llegar a la gente, en grupos mayores, vienen de diversas comunidades. Decidimos empezar la actividad, llenos de entusiasmo por la presencia de las y los convocados.

 

Luego de haber visto el video sobre el tratamiento del agua, los y las participantes expresan sus opiniones:

  • Que tan importante es preservar el agua,
  • El agua es un elemento vital que merece que le pongamos atención a su uso y tratamiento.
  • El agua es la vida, si no la cuidamos, estamos desperdiciando la posibilidad de vivir, no solo nosotros sino toda la tierra y lo que contiene.
  • Debemos dar importancia en educar a nuestros niños en el cuidado del agua.
  • Así seguía uno y otro comentario de las y los participantes.

 

En un momento de esparcimiento durante el taller se acrecienta un murmullo… ¿Qué pasó?  ¿Qué se comenta?.   Algunas  y algunos líderes se preguntan ¿qué ha pasado con la gente que no pudo venir, a pesar que se enviaron las convocatorias respectivas?

 

Había extrañeza entre las y los convocados.  Poco a poco se fue develando una verdad incómoda:  se había bloqueado la llegada de algunas convocatorias a su destinatarios en varias de las comunidades, la extrañeza se iba convirtiendo en molestia, en coraje, en rabia.

 

Decían, entre una y otra llamada por celular.  Fulano dice que no fue convocado.  Sultano comenta que no le llegó la convocatoria. Fulanita comenta que no supo de la presencial…

 

Entre llamadas y llamadas, las y los líderes presentes, poco a poco fueron comprobando que pudo haber habido un bloqueo o sabotaje en la acción. Las conjeturas son muchas, pero sólo quedan en conjeturas.

 

Siguieron comprobando hasta llegar a la deducción de que ha habido una interferencia.  Las convocatorias sobre la presencial, hechas con mucha precisión indicando, el día, la hora y el lugar preciso, entregadas a la Municipalidad por una de las lideresas que acompañaba a nuestro Experto 2 para ser repartidas, no parecen haber sido distribuidas, quizá por haber interpretado que era algo que no les convenía.

 

Las lideresas –verdaderas impulsoras de la comunidad- no se quedaron de brazos caídos.  De inmediato se comenzaron a organizar.  La actividad, -dijeron- no se suspende.  Indudablemente salimos ganando. El resultado que la presencial había dado en ese momento, era de una reflexión sobre la situación social que enfrentan en el municipio, sobre los intereses que intervienen en su qué hacer como ciudadanos, además aventaba luces sobre nuevas formas de organización para evitar en el futuro que sus reuniones comunitarias sean atropelladas.

 

No cabe duda que es real la alabanza con que Felipe, nuestro Coordinador inicia la presencial con los asistentes: “el perfume no se vende en garrafones” Apreciamos mucho su presencia en este lugar. Más que la cantidad, importa la calidad y hacia allá debemos empujar en todo lo que hacemos.